Terremoto de hombros
Subí y bajá los hombros bien rápido, como si temblaran. Cada vez más fuerte… ¡y de golpe, quietos!
30 s
Un botón y sale una actividad de uno o dos minutos, sin materiales, lista para hacer al lado del banco. Más de 40 pausas para chicos de 4 a 8 años, para descargar energía o para volver a la calma.
Son cortes de uno o dos minutos en medio de la clase para mover el cuerpo o para aquietarlo. En inglés les dicen brain breaks, y el nombre es justo: no son un recreo chiquito, son un descanso para el cerebro. Un chico de 5 o 6 años sostiene la atención unos pocos minutos seguidos; después de eso, lo que parece "portarse mal" muchas veces es un cuerpo que ya no aguanta quieto.
La pausa no compite con la clase: la sostiene. Dos minutos de saltos de rana suelen comprar veinte minutos de trabajo tranquilo. Por eso conviene hacerlas antes de que el grupo se desarme, no como último recurso cuando ya se desarmó.
Todas las actividades de esta página se hacen sin ningún material y están pensadas para el aula: nada de correr entre los bancos ni de tirarse al piso si no hay lugar. El filtro de espacio separa las que se hacen paradito al lado del banco de las que piden un poco más de lugar.
Y cuando la vuelta a la calma pide algo más conversado, una pregunta de ¿qué prefieres? sienta al grupo sin que se dé cuenta: eligen, cuentan por qué, y ya están escuchándose. Para el trabajo en papel de después, están las fichas imprimibles gratis.
Estas son las 44 pausas del generador, agrupadas igual que en los filtros: para qué sirven y cuánto espacio piden. Por si preferís elegir vos en lugar del azar, o dejarte una anotada en la planificación.
Subí y bajá los hombros bien rápido, como si temblaran. Cada vez más fuerte… ¡y de golpe, quietos!
30 s
Aplaudí arriba de la cabeza, atrás de la espalda, abajo de la silla. Los aplausos viajan, no paran.
30 s
Sentados, agarrados del banco: pedaleamos en el aire. Subida lenta… ¡y bajada a toda velocidad!
1 min
Las palmas tocan el tambor en las rodillas: lento, rápido, rapidísimo, y freno en seco.
1 min
Las manos están llenas de pintura invisible: hay que sacudirla. Manos, brazos, ¡el cuerpo entero!
30 s
Boca bien grande, lengua afuera y un rugido bajito. Después cara de pasa de uva: todo apretado.
30 s
Escribí tu nombre en el aire con el codo. Ahora con el otro codo. ¿Y con la rodilla?
1 min
Un brazo sube cuando el otro baja, como si tiraran de los hilos. Cada vez más rápido, sin enredarse.
30 s
Sentados, giramos el tronco a un lado y al otro, con los brazos flojos que acompañan solos.
30 s
Un puño se estira hacia el techo, baja, y sube el otro. Uno, otro, uno, otro, cada vez más rápido.
30 s
Los pies zapatean en el piso sin levantarse de la silla: lluvia finita, lluvia fuerte, ¡tormenta!, y sol.
30 s
Caminamos por el aula y, con el aplauso de la seño, ¡estatuas! El que se mueve elige la próxima pose.
2 min
Bien agachados, cinco saltos de rana contando en voz alta: ¡uno, dos, tres, cuatro, cinco!
30 s
Marchamos en el lugar con la vista clavada en el techo, levantando bien las rodillas, sin chocarnos.
1 min
Carrera hasta la pared… pero en cámara lenta: acá gana el que llega último.
2 min
Diez saltos abriendo brazos y piernas como una estrella, contando fuerte, y paramos en el diez.
1 min
Caminamos como robots, duros, marcando cada paso con un "bip". Cuando la seño dice "sin batería", nos apagamos despacito.
1 min
Diez saltos de canguro con los pies juntos, contando de dos en dos: dos, cuatro, seis…
1 min
En fila, el primero hace un movimiento y todos lo van copiando, como una serpiente que ondula por el aula.
2 min
Hay un globo invisible en el aire: hay que golpearlo hacia arriba con las manos para que nunca toque el piso.
1 min
Bailamos como cada uno quiera y, con el aplauso, congelados tres segundos. Aplauso de nuevo y sigue el baile.
2 min
El piso se llenó de charcos: hay que cruzar el aula saltándolos con los pies juntos, sin mojarse.
1 min
La panza es un globo: se infla despacio por la nariz y se desinfla despacito por la boca. Tres veces.
1 min
Brazos bien arriba, espalda larga, dedos que quieren tocar el techo. Bostezo incluido, como un gato al sol.
30 s
Dibujá un 8 gigante en el aire con la punta de la nariz, bien despacio. Después, del otro lado.
30 s
La mano abierta es una torta con cinco velas: soplamos una por dedo, despacio, hasta apagarlas todas.
1 min
Con los dedos, masajeamos suavecito las orejas de arriba hacia abajo, como si fueran de plastilina.
30 s
Apretamos fuerte los puños como exprimiendo limones, contamos hasta cinco… y soltamos. Tres veces.
1 min
Ojos cerrados, un minuto escuchando: ¿cuántos sonidos distintos hay? Después contamos qué escuchó cada uno.
1 min
Muy despacio, la cabeza dice "sí", después dice "no", y al final dibuja círculos chiquititos.
30 s
Frotamos las palmas hasta que estén bien calentitas y las apoyamos con suavidad sobre los ojos cerrados.
30 s
Nos hacemos chiquititos como una tortuga adentro del caparazón, y salimos muy despacio a espiar el aula.
1 min
Una mano es una flor: la olemos por la nariz. La otra es una vela: la soplamos por la boca. Cinco veces.
1 min
Del diez al cero en voz bajita, cada número más despacio y más bajito, hasta llegar al silencio.
30 s
Caminamos por una línea imaginaria poniendo un pie justo delante del otro, con los brazos de equilibrista.
1 min
Parados, brazos arriba: somos árboles. La seño es el viento que sopla suavecito y nos mecemos sin caernos.
1 min
Durante un minuto, todo se hace en cámara lenta: caminar, saludar, sentarse. Todo, todo.
1 min
Una pluma invisible cae desde el techo: la seguimos con todo el cuerpo, meciéndonos, hasta que llega al piso.
1 min
Cada uno se da un abrazo de oso a sí mismo: apretamos tres segundos… y soltamos con un suspiro.
30 s
De a dos: uno hace movimientos bien lentos y el otro es su espejo. Después se cambian los roles.
2 min
Con las dos manos abiertas pintamos una pared gigante, bien despacio, de arriba a abajo, sin dejar huecos.
1 min
Empezamos agachados, chiquititos como semillas, y crecemos hasta las puntas de los pies contando hasta diez.
1 min
Caminamos como si pisáramos nubes: pasos blanditos, sin hacer ni un ruidito con los pies.
1 min
Volvemos al banco caminando tan despacio y en tanto silencio que nadie pueda escucharnos llegar.
1 min
No. Las 44 actividades se hacen con el cuerpo y nada más: no hay que imprimir, repartir ni preparar nada. Por eso sirven para el momento exacto en que el grupo las necesita.
Están pensadas para chicos de 4 a 8 años, de jardín y primer ciclo. Con los más grandes también funcionan: solo hay que llevarlas un poco más al humor, como la carrera en cámara lenta.
Entre 30 segundos y 2 minutos; cada tarjeta lo dice. La idea es cortar y volver: si se estira demasiado deja de ser pausa y pasa a ser recreo.
Una vez que la página cargó, sí: podés sacar pausas toda la mañana sin conexión. Si cerrás la pestaña, vas a necesitar internet para volver a abrirla.
Depende del momento. Si el grupo está acelerado, primero una de descarga y enseguida una de calma: ese orden importa, al revés no funciona. Para retomar después del recreo, directamente una de calma.
Sí, completamente: sin registrarse, sin descargar nada y sin publicidad. Como todos los juegos del sitio.
Todos gratis, sin descargar ni registrarse.
Dos opciones disparatadas: hay que elegir una y contar por qué.
Jugar a qué prefieres →Más de 150 palabras para el dígalo con mímica, con reloj de 60 segundos.
Jugar a las charadas →Pegás la lista del grado, girás y sale un elegido, sin repetir.
Girar la ruleta →Aparece la silueta y hay que tocar el animal u objeto que le corresponde.
Jugar a las sombras →Aparece la foto y hay que tocar la palabra que la nombra, o al revés.
Jugar con palabras →