Trabalenguas para niños
36 trabalenguas ordenados de fácil a difícil: los cortitos para sala de 4, los clásicos de siempre y los imposibles para el campeonato del grado. Con la ficha para imprimir gratis.
Cortos y fáciles (desde sala de 4)
Ritmo simple, sonidos que ya dominan. Para arrancar y para los más chicos:
- Como poco coco como, poco coco compro.
- Pepe Pecas pica papas con un pico.
- Daniela dedal, dedal de Daniela.
- Pancha plancha con cuatro planchas. ¿Con cuántas planchas plancha Pancha?
- La bruja piruja prepara un brebaje.
- Me han dicho un dicho, un dicho que han dicho que he dicho yo.
- Lado, ledo, lido, lodo, ludo: decirlo al revés lo dudo.
- Camarón, caramelo. Caramelo, camarón.
- Toto toma té, Tita toma mate.
- Si Pancha plancha con la plancha, ¿la plancha la plancha a Pancha?
- Pablito clavó un clavito. ¿Qué clavito clavó Pablito?
- Un plato de trigo para tres tigres tristes.
Los clásicos (6 a 8 años)
- Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal.
- Erre con erre, guitarra; erre con erre, barril. Rápido ruedan los carros cargados de azúcar del ferrocarril.
- El perro de San Roque no tiene rabo, porque Ramón Ramírez se lo ha robado.
- Compadre, cómpreme un coco. Compadre, no compro coco, porque como poco coco como, poco coco compro.
- Juan junta juncos junto a la zanja.
- Pedro Pérez pide permiso para partir para París.
- El hipopótamo Hipo está con hipo. ¿Quién le quita el hipo al hipopótamo Hipo?
- Cuando cuentes cuentos, cuenta cuántos cuentos cuentas.
- Poquito a poquito Paquito empaca poquitas copitas en pocos paquetes.
- Debajo del puente de Guadalupe había un conejo, debajo del conejo había un pelo.
- Si tu gusto gustara del gusto que gusta mi gusto, mi gusto gustaría del gusto que gusta tu gusto.
- Historia es la narración sucesiva de los sucesos que se sucedieron sucesivamente.
Los difíciles (para el campeonato)
- El cielo está enladrillado. ¿Quién lo desenladrillará? El desenladrillador que lo desenladrille, buen desenladrillador será.
- Si Sansón no sazona su salsa con sal, le sale sosa.
- El otorrinolaringólogo de Parangaricutirimícuaro se quiere desotorrinolaringologizar.
- Pancha plancha con cuatro planchas: plancha Pancha planchas cuatro.
- El amor es una locura que solo el cura lo cura, pero el cura que lo cura comete una gran locura.
- Yo compré pocas copas, pocas copas yo compré, y como compré pocas copas, pocas copas pagaré.
- No me mires que nos miran, nos miran que nos miramos; miremos que no nos miren y cuando no nos miren, nos miraremos.
- Parra tenía una perra y Guerra tenía una parra. La perra de Parra rompió la parra de Guerra.
- Cuando yo digo Diego, digo digo; y cuando digo digo, digo Diego.
- El volcán de Parangaricutirimícuaro se quiere desparangaricutirimicuarizar.
- Treinta y tres tramos de troncos trozaron tres tristes trozadores de troncos.
- Corazón de chirichispa y ojos de chirichispé: tú que me enchirichispaste, hoy desenchiríchispame.
Cómo usarlos en el aula
- Primero lento, exagerando. El trabalenguas se aprende despacio, marcando cada sílaba, y recién después se acelera. Correr de entrada solo enseña a equivocarse.
- El error es el chiste. El objetivo pedagógico está en el intento, así que festejen los enredos. En el momento en que equivocarse da risa en vez de vergüenza, todos quieren pasar al frente.
- Uno por semana. El "trabalenguas de la semana" en la cartelera, y el viernes el campeonato: quién lo dice más rápido sin trabarse. Cinco minutos, cero preparación.
- Elegí por sonido, no por gracia. ¿El grupo pelea con la rr? Erre con erre. ¿Con la pl? Pancha y su plancha. El trabalenguas correcto es ejercicio de dicción disfrazado.
- Con palmas. Palmear las sílabas mientras se dice ancla el ritmo y de paso trabaja la conciencia fonológica, la misma base que la lectura.
Qué trabaja un trabalenguas
Tres cosas a la vez: dicción (producir sonidos parecidos sin mezclarlos), memoria verbal (retener la secuencia) y conciencia fonológica, que es oír que "tigre" y "trigo" tienen las mismas piezas en otro orden. Esa última es la base sobre la que después se construye la lectura: por eso los trabalenguas, que parecen puro chiste, aparecen en todas las salas de jardín.
Para seguir jugando con palabras están el ahorcado online y las charadas con imágenes.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven los trabalenguas?
Dicción, memoria y conciencia fonológica. Son ejercicio de pronunciación disfrazado de juego, y por eso los usan también las fonoaudiólogas.
¿Desde qué edad?
Desde sala de 4 con los cortos, dichos despacio. Los largos, desde los 6 o 7. Si el chico se frustra en vez de reírse, es demasiado difícil todavía.
¿Cuál es el más difícil?
El del otorrinolaringólogo y el del cielo enladrillado se pelean el título. Probá decir "desenladrillador" tres veces seguidas.